Archive from marzo, 2013
Mar 17, 2013 - Uncategorized    1 Comment

HACER EL AMOR … ES NO CREARSE FALSAS EXPECTATIVAS

No estés siempre imaginando
que tienen que hacer los demás
para solucionar “tus problemas”.

No estés a la expectativa
de que te digan
lo que tú quieres escuchar.
Que te den
lo que tú quieres recibir.
Que te muestren
lo que tú quieres ver.
Porque como son
tus expectativas
porque como es
lo que tú te imaginas
la mayoría de las veces
no se cumple
y te llenas de tristeza
y frustración.

Tus problemas,
tus vacíos,
los debes llenar
tú mismo.
Si necesitas ayuda,
si quieres algo,
pídelo, pero con claridad,
los demás no son adivinos
y no tienen
porque saber
que es lo que quieres.
O tal vez, justamente
por ser distintos
pueden creer
que necesitas otra cosa,
y te ofrecen,
o hacen algo,
que al no ser
lo que has imaginado,
te enfadas o te desilusionas.

Los demás
no son tu títere.

Cada uno reacciona
como quiere o puede.
La idea
que los demás tiene que llenar
tus expectativas
es una actitud infantil.
Es un camino fácil
pero inútil.

La solución,
siempre
la tienes que buscar
dentro tuyo.
Concéntrate
en qué te puedes dar
a ti mismo
o en qué le puedes dar tú
a los demás.
No malgastes
tus energías.
AMAR,
es tanto recibir como dar.

Mar 10, 2013 - Uncategorized    No Comments

HACER EL AMOR … ES SABER ENFADARSE

Dice Aristóteles:

“Cualquiera puede enfadarse,
eso es fácil.
Pero… enfadarse
con la persona adecuada,
en la medida correcta. en el momento oportuno,
por la razón precisa
y de la manera conveniente
no está al alcance de cualquiera
ni resulta fácil”

Es cierto que no es fácil,
pero sí necesario
que hagas el esfuerzo
por controlar tus enfados,
que hagas el esfuerzo
por “aprender a enfadarte”.

Cuando te enfades
trata de parar,
aunque sea un instante
para recapacitar.

Piensa si estás enfadado
con la persona adecuada,
o solo
le estás haciendo pagar tu enojo
con otra persona o situación.

O tal vez…
solo estás tapando
un error tuyo.

¿Lo estás haciendo
en la medida correcta,
o tal vez te estás excediendo,
estás exagerando?

¿Es el momento
y el lugar oportuno?

Piensa también
cuál es el fin de tu enojo.
que es lo que quieres lograr,
a dónde quieres llegar.

Esto es muy importante,
para que la situación no se desmadre;
para no decir o hacer cosas
que no se piensan,
que son solo
fruto de la discusión.

Enfadarse
no es sinónimo
de falta de amor o de rechazo…
a veces es necesario que te enfades,
que digas…
esto está mal,
no estoy de acuerdo,
por ahí no paso…

Pero si te empeñas en hacerlo
con todos los ingredientes
que da Aristóteles,
enfadarse, es también
un acto de amor
que puede ayudar
a mejorar las cosas.

Antes de darle rienda suelta a tu enfado…
respira profundo… y piensa …

Mar 3, 2013 - Uncategorized    No Comments

HACER EL AMOR… ES APRENDER A AMARSE

No confundas amarse
uno mismo con
egocentrismo o egolatría.
Amarse es conocerse,
es aceptarse,
es perdonarse.

Amarse
es superarse cada día,
ser fiel a sí mismo.

Amarse
es modelar,
poner y quitar
hasta convertirte
en tu mejor obra de arte.

Porque
para amarte bien,
primero y principal
debes aceptarte
y perdonarte.
Seguramente
hay cosas en ti
que no te gustan,
partes de tu cuerpo
que te avergüenzan,
circunstancias de tu vida
que quisieras borrar,
pero están ahí
y forman  parte
de tu realidad.

De nada vale
que trates de no verlas,
de esconderlas,
o de aparentar
que son distintas.

Tratar de ser
quien no se es
desgasta mucho.

La lucha por ser
quien no eres
es agotadora y estéril,
porque es muy difícil
esconder
lo que está a la vista,
fingir siempre, tratar de cambiar
los acontecimientos.

Una vez que descubres el error,
o lo que no te gusta,
y lo reconoces, te liberas.
Ya no te duelen las críticas,
porque sabes
que lo puedes cambiar,
superar,
o sencillamente aceptar.

Por eso
para amarte bien,
debes aprender
a estar a solas contigo
para conocerte bien.

“No se ama
lo que no se conoce”.

Seguramente
hay más cosas de ti
que te gustan
y de las que puedes estar orgulloso,
de aquellas que no te gustan
y te hacen sentir mal.

A veces por un solo “defecto”
te dejas hundir
y los esfuerzos por ocultarlo
no dejan salir a la luz
y potenciar
todo lo bueno
que hay en ti.

Es positivo reconocer
lo que no te gusta
o lo que está mal,
pero… no te quedes masticando rabia,
anclado en el mal.

Una vez reconocido
lo que no te gusta
debes aceptarlo.

Sólo desde la aceptación
“esto es lo que soy…
esto es lo que hay…”
se puede cambiar.

Y ¿Sabes una cosa?
no intentes ser perfecto
porque nadie es perfecto
y tú tampoco tienes
por qué serlo.

Piensa
que también habrá cosas
que no puedes cambiar,
acéptalas con serenidad.
No permitas
que te generen descontento,
frustración, vacío…
repítete:
“nadie es perfecto
y yo tampoco tengo
porque serlo”.

No intentes ser
mejor que nadie.
Esfuérzate únicamente
por ser mejor
que tú mismo,
siempre respetando
tus limitaciones.
Todos somos mejores
para unas cosas
que para otras.
Tú no tienes porqué
ser una excepción
y ser bueno en todo.

Aprende a ser
tu mismo
a decir lo que quieres decir
y no lo que los demás
quieren que digas.

A callar
lo que quieres callar
y no lo que los demás
no quieren escuchar.

A hacer
lo que quieres hacer
y no lo que los otros
quieren que hagas.

Por eso te digo:
aprende a estar
a solas contigo
para poder ser auténtico.
Es difícil quitarse
de la cabeza
los estereotipos, los moldes.

No trates de ser
Igual a todos.

Busca ser tú mismo.

Verás que cada vez
que conectas con tu esencia
siente paz, alegría, plenitud.

El vacío,
el descontento,
la eterna disconformidad
viene de ser quien no eres.
De tratar de entrar
en un molde
en el que cuesta entrar,
porque no es el tuyo.

Rompe los moldes.

Trata de ser una pieza única.

Hazte a ti mismo:
sé tu mejor obra de arte.