Archive from Abril, 2013
Abr 28, 2013 - Uncategorized    No Comments

HACER EL AMOR … ES ESCUCHAR CON AMOR

Escuchar con amor

es darle de tu tiempo

a otro.

Es estar atento

a lo que te quiere decir

y no a lo que tú

quieres escuchar.

Escuchar con amor

es dejar tus ideas de lado

para interesarte

por las ideas del otro,

por lo que le pasa.

Escuchar con amor

es no interrumpir.

Cuando alguien te hable

sólo escúchale,

déjale decir todo

lo que quiera decir.

No interrumpas

para dar un consejo,

porque

si no has escuchado todo,

no podrás aconsejar bien.

No interrumpas

para contar tu historia,

creyendo que la tuya

es más graciosa,

más triste,

más emocionante…

Si no escuchas todo

lo que te quiere contar,

tampoco te escuchará a ti.

Tratará de interrumpirte

y seguir con su historia,

o la seguirá relatando

en su cabeza, mientras

piensa:

¿Te crees que lo que me cuentas

es más interesante?

Y ninguno

será escuchado.

No interrumpas

buscando siempre

algo que decir

o tratando

de encontrar una solución,

piensa

que algunas veces

el otro

sólo necesita ser escuchado,

si no te pide tu opinión

sólo escúchale.

Escuchar con amor

es también

saber comprender,

saber interpretar

lo que el otro

te quiere decir,

es escuchar

desde su realidad,

es estar atento

a lo que calla,

pero que expresa

con sus gestos,

con su mirada,

con su tono de voz,

con sus actitudes.

Escuchar con amor

es saber pasar cosas

por alto,

es no ser tan susceptible,

es no sentirse siempre

ofendido o agredido.

Es saber cuándo

lo que se dice

es sólo fruto del enfado,

de un mal día,

o tal vez

de una broma pesada.

Escuchar con amor

es que el otro sienta

que lo que te cuenta,

te interesa.

Por fin,

escuchar con amor

es dejar

que el otro se exprese,

es dejarle hablar

con libertad.

Abr 21, 2013 - Uncategorized    No Comments

HACER EL AMOR … ES TENER LA MENTE ABIERTA

Para hacer el amor,
necesitas escuchar al otro,
con una mente abierta.

Aceptar otras ideas,
otras opiniones.

Nadie es dueño de la verdad.
Cada uno tiene su verdad.

Porque todo
puede ser
y no ser a la vez.
Todo depende
del punto de vista,
dice una canción:
“para cada sí hay un no…
para cada contra
hay un pro…”

Las cosas
no son iguales
para siempre.
Porque todo está
en continuo movimiento.

Lo que hoy es de una forma
mañana puede ser de otra.
Debes estar atento
y abierto a los cambios.
Aprende a observar,
a analizar y a ser capaz
de cambiar si es necesario.

Aprende a escuchar al otro,
pero poniéndote
en su lugar,
mirar desde sus ojos,
sentir desde su corazón.

No intentes
tener siempre la razón,
eso es de necios.

Y sobre todo
no intentes
cambiar a nadie,
sólo intenta
cambiar tú mismo.

Abr 7, 2013 - Uncategorized    1 Comment

HACER EL AMOR… ES SABER RESPETAR

Sin respeto
no hay amor.

Pero empieza
por respetarte a ti mismo.
Porque si no eres capaz
de hacerlo contigo
difícilmente lo lograrás
con los demás.
Será sólo un “respeto débil”.

Respetarte es cuidarte,
es estar atento a tus necesidades,
a tus sueños.
Es obrar a tu favor
sin perjudicar a nadie.

Es hacer las cosas bien.

Es cuidar tu cuerpo,
tu mente y tu espíritu.

Es buscar siempre
“el justo medio”.

Piensa cuantas veces
obras en tu contra…
Piensa cuantas veces sabes
que algo no te conviene
y sigues adelante.

El respeto
es la base
de toda convivencia sana.

No trates
que todos piensen como tu,
de imponer tu verdad,
de tener siempre razón.

Permite
que cada cual
tenga sus propias ideas,
aunque sean
totalmente opuestas
a las tuyas.

Las diferencias
no dan derecho
a faltar el respeto.

Puedes discutir,
es bueno.
Pero no lo hagas
con la intención
de ganar “la batalla”,
de convencer al otro.
Discute
con la intención
de conocer exactamente
lo que el otro piensa,
de contraponer ideas,
sobre todo
de buscar coincidencias.

Por eso
el respeto es tan importante,
porque fomenta
la tolerancia, la paciencia,
la comprensión… el amor.

El respeto ofrece
la tranquilidad
de saber que cada uno
puede ser quien es,
que no necesita
ponerse caretas
ni interpretar otro papel
porque será aceptado
tal y como es.

El respeto
da la posibilidad de ser libre.

Cumple responsablemente
con tus deberes.
Goza responsablemente
de tus derechos.
Respeta responsablemente
el derecho ajeno.
Porque el respeto garantiza la paz.

Respetar
es también dejar al otro
hacer las cosas a su ritmo,
a su manera.

Muchas veces
con la “intención”
de ayudar,
no dejas al otro hacer…

Esto ocurre
especialmente con los niños,
con la gente mayor,
o con las personas
con capacidades diferentes.
En cuanto se demoran
más de lo debido,
u observas que les cuesta…
inmediatamente te ves
movido a ayudar.
Pero es preferible
aprender a esperar
en vez de hacerlo
en su lugar.

Primero observa,
dale tiempo,
si puede hacerlo
por sus propios medios
mucho mejor.
Si no puede,
por supuesto
ofrécele ayuda,
pero no le invadas.

Fíjate bien,
porque muchas veces
ayudas
para sentirte bien
o para sentirte útil.

Pero hay que dejar
que los demás
también se sientan
bien y útiles,
que se vean capaces,
que se demuestren
que pueden hacerlo solos.

Respeta a todos
y a cada uno,
así todos y cada uno
te respetarán a ti.

Recuerda
que sin respeto
no hay amor.