Mar 10, 2013 - Uncategorized    No Comments

HACER EL AMOR … ES SABER ENFADARSE

Dice Aristóteles:

“Cualquiera puede enfadarse,
eso es fácil.
Pero… enfadarse
con la persona adecuada,
en la medida correcta. en el momento oportuno,
por la razón precisa
y de la manera conveniente
no está al alcance de cualquiera
ni resulta fácil”

Es cierto que no es fácil,
pero sí necesario
que hagas el esfuerzo
por controlar tus enfados,
que hagas el esfuerzo
por “aprender a enfadarte”.

Cuando te enfades
trata de parar,
aunque sea un instante
para recapacitar.

Piensa si estás enfadado
con la persona adecuada,
o solo
le estás haciendo pagar tu enojo
con otra persona o situación.

O tal vez…
solo estás tapando
un error tuyo.

¿Lo estás haciendo
en la medida correcta,
o tal vez te estás excediendo,
estás exagerando?

¿Es el momento
y el lugar oportuno?

Piensa también
cuál es el fin de tu enojo.
que es lo que quieres lograr,
a dónde quieres llegar.

Esto es muy importante,
para que la situación no se desmadre;
para no decir o hacer cosas
que no se piensan,
que son solo
fruto de la discusión.

Enfadarse
no es sinónimo
de falta de amor o de rechazo…
a veces es necesario que te enfades,
que digas…
esto está mal,
no estoy de acuerdo,
por ahí no paso…

Pero si te empeñas en hacerlo
con todos los ingredientes
que da Aristóteles,
enfadarse, es también
un acto de amor
que puede ayudar
a mejorar las cosas.

Antes de darle rienda suelta a tu enfado…
respira profundo… y piensa …

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